thalithaqumi
PLAZA MAYOR
---------------------------------------------------------La
importancia de la autoestima
El modo en que
nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta en forma decisiva a todos
los aspectos de nuestra existencia, desde la manera en que funcionamos en el
trabajo, el amor, hasta nuestro proceder como padres y las posibilidades que
tenemos de progresar en la vida. Nuestras respuestas a los acontecimientos
dependen de qué pensamos de nosotros mismos, qué somos.
La
autoestima es la clave para comprendernos y comprender a los demás, suma de la
confianza y el respeto por uno mismo. Desarrollar la autoestima es desarrollar
la convicción de que uno es competente para vivir y merece la felicidad. Cuanto
más alta sea nuestra autoestima, mejor preparados estaremos para afrontar las
adversidades, más ambiciosos seremos en el plano emocional, creativo y
espiritual, más posibilidades tendremos de entablar relaciones enriquecedoras y
no destructivas, más inclinados estaremos a tratar a los demás con respeto,
benevolencia y buena voluntad, ya que no los percibiremos como una amenaza. Cuanto más alta sea nuestra
autoestima, más alegría experimentaremos por el solo hecho de ser, de
despertarnos por la mañana, de vivir dentro de nuestros cuerpos.
Profundizando
en el concepto de autoestima, ésta es una experiencia íntima, reside en el
núcleo de nuestro ser. Es lo que yo pienso y siento sobre mí mismo, no lo que
otros piensan o sienten sobre mí. Nadie puede respirar por nosotros mismos,
nadie puede pensar por nosotros, nadie puede imponernos la fe y el amor por
nosotros mismos.
Puedo
ser amado por mi familia, mi pareja y mis amigos, y sin embargo no amarme a mí
mismo.
Puedo
satisfacer las expectativas de los demás y no las mías. Lo trágico es que la
mayoría de las personas buscan la autoconfianza y el autorrespeto en todas las
partes menos dentro de sí mismas.
La verdadera
autoestima no se expresa por la autoglorificación a expensas de los demás, o
por el afán de ser superior a los otros. La arrogancia, la sobrevaloración de
nuestras capacidades reflejan más bien una autoestima equivocada y no un exceso
de autoestima. El estado de una persona que no está en guerra ni consigo misma,
ni con los demás, es una de las características de una autoestima sana.
La importancia de una autoestima sana reside en el hecho de que la
base de nuestra capacidad para responder de manera activa y positiva a las
oportunidades que se nos presentan en los ámbitos en que nos movemos. Es
también la base de esa serenidad de espíritu que hace posible disfrutar de la
vida.
El
individuo se preocupa por ver, juzgar y arreglar lo que está fuera de él,
cuando la solución de muchos problemas sería que cada persona viera y arreglara
lo primero que le corresponde, que es ella misma. Si todos hicieran esto, el
mundo sería otro. Al menos cada uno debe hacer su parte. Dentro de la creación,
el hombre es el único ser que tiene el poder de contemplar su vida, actividad y
el privilegio de la conciencia. Ésta lo lleva a buscar, transformar, escoger y
decidir lo que para él es significativo.
El
hombre tiene la capacidad para elegir la actitud personal ante cualquier reto y
así decidir su propio camino. Lo que el hombre llega a ser lo tiene que ser por
sí mismo. Se ha llamado a la autoestima la clave del éxito personal, porque ese
“sí mismo”, a veces está oculto y sumergido en la inconsciencia o en la ignorancia.
Para
poder conocer y desarrollar la autoestima se puede seguir ciertos pasos, a los
que llamamos “La escalera de la
autoestima”:
1.
El autoconocimiento es
conocer las partes que componen el yo, los papeles que vive el individuo,
conocer por qué actúa y siente.
2.
El autoconcepto es una
serie de creencias acerca de uno mismo, que se manifiestan en la conducta.
3.
La autoevaluación refleja
la capacidad interna de evaluar las cosas como buenas si lo son para el
individuo, le satisfacen, le son interesantes; y considerarlas como malas si lo
son para la persona, no le satisfacen, le hacen daño y no le permiten crecer.
4.
La autoaceptación es
admitir y reconocer todas las partes de sí mismo como un hecho, ,. Sólo a
través de la aceptación se puede transformar lo que es susceptible de ello.
5.
El autorrespeto es atender
y satisfacer las propias necesidades y valores. Expresar y manejar en forma
conveniente sentimientos y emociones, sin hacerse daño ni culparse.
6.
La autoestima es la
síntesis de todos los pasos anteriores. Si una persona se conoce y está
consciente de sus cambios, crea su propia escala de valores y desarrolla sus
capacidades; si se acepta y respeta, tendrá autoestima.
Y como
somos seres sociales y nos relacionamos con los otros y con el medio, nadie se
realiza solo, sino a través de otro, de razonar frente a otro y con otro. Según
la autoestima, así van a ser las relaciones con los demás; autoestimarse lleva
a estimar a los demás. En muchas religiones y filosofías se encuentra: “Ama al
prójimo como a ti mismo”, “Haz con los otros lo que quieras para ti”, etc... Es
en sus respuestas y actitudes como se va conociendo la persona; A través de
todos los papeles que vive es como tiene que ir descubriendo, conociendo,
aceptando, respetando, así como lo hace consigo misma. Todo esto la hace
crecer, ya que tiene la oportunidad de desarrollar su persona y comprensión.
“Sólo
podemos respetar, dar y amar a los demás cuando nos hemos respetado, dado y
amado a nosotros mismos” (A. Maslow). Es hora de desaprender lo aprendido y de
concedernos la oportunidad de descubrir lo bueno que hay en nosotros y de
interpretar “justamente” cada situación que vivimos, sin arrogancia ni
menosprecios, dando a cada cosa su justo valor.
Este artículo tiene su continuación en: Cómo
mejorar la autoestima
thalithaqumi
Zaragoza,
agosto 2004