2 Oh,
Dios, tú mereces un himno en Sión,
y a ti se te cumplen los votos,
3 porque
tú escuchas las súplicas.
A ti acude todo mortal
4 causa de sus culpas;
nuestros delitos nos abruman,
pero tú los perdonas.
5 Dichoso
el que tú eliges y acercas,
para que viva en tus atrios:
que nos saciemos de los bienes de tu casa,
de los dones sagrados de tu templo.
6 Con
portentos de justicia nos respondes,
Dios salvador nuestro;
tú, esperanza del confín de la tierra
y del océano remoto;
7 tú que afianzas los montes con
tu fuerza,
ceñido de poder;
8 tú
que reprimes el estruendo del mar,
el estruendo de las olas
y el tumulto de los pueblos.
9 Los
habitantes del extremo del orbe
se sobrecogen ante tus signos,
y a las puertas de la aurora y del ocaso
las llenas de júbilo.
10 Tú
cuidas de la tierra, la riegas
y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua,
preparas
los trigales
11 riegas
los surcos, igualas los terrones,
tu llovizna los deja mullidos,
bendices sus brotes;
12 coronas
el año con tus bienes,
tus carriles rezuman abundancia;
13 rezuman
los pastos del páramo
y las colinas se orlan de alegría;
14 las
praderas se cubren de rebaños,
y los valles se visten de mieses
que aclaman y cantan.
+ Respuesta del
hombre a Dios (oración). Dios
ha hablado antes.
+ Presuponen la fe, una
experiencia religiosa anterior que exige respuesta.
+ Dios lo inspira. Movimiento
DIOS-hombre-DIOS.
+ Según la experiencia y el
momento, así es el salmo:
·
de
alabanza (hombre admirado)
·
de
acción de gracias (hombre agradecido)
·
penitencial (hombre arrepentido)
Salmo descriptivo, de admiración, de
alabanza.
El salmista se admira por la acción de
Dios en un triple escenario:
+ En el templo (v. 2-5)
+ En las obras de la
naturaleza (v. 6-9)
+ En el ciclo agrícola (v. 10-14)
2-5.
Sión = Jerusalén = Templo. Dios, merecedor de
un himno agradecido porque:
-
escuchas
las súplicas
-
perdonas
los delitos que nos abruman (v. 2-4).
Consecuencia:
allí se entonan himnos y se cumplen los votos (v. 2).
Proximidad de la casa de Dios = proximidad de Dios.
Vivir
cerca de Dios nos sacia de sus bienes y de sus dones sagrados: escucha de las
súplicas y perdón de los pecados (v.5).
6-9
El verso 6 hace referencia todavía al favor que Dios
hace al pueblo escogido.
En los versos siguientes, la acción de Dios se
extiende a todo el universo.
Portentos de justicia = acciones de amor
y de perdón (v.6).
“Confín de la tierra” y “océano remoto” (v. 6 b), refieren al binomio tierra –
agua: la totalidad del planeta
(plenitud de espacio). “Las puertas de
la aurora y del ocaso” (v.9 b) refieren
al binomio día – noche (plenitud del tiempo).
La acción divina alcanza la plenitud del espacio y del tiempo. Las acciones de Dios son reconocidas por la
plenitud de los pueblos (“los habitantes del extremo del orbe” v.9 a).
10-14
Entre los signos de Dios, se encuentra el ciclo
agrícola. La tierra se abre para recibir
la lluvia como don de Dios. Verbos: cuidas, riegas, enriqueces... la tierra.
El verso 11 emplea la imagen de un Dios agricultor,
que trabaja los surcos y los terrones.
A partir del v. 12, se narra la abundancia de las
cosechas, fruto de la bendición de Dios.
“Se orlan”, “se cubren”, “se visten” son un canto a
la belleza que la acción de Dios ha producido en la tierra (v. 13b-14)
El salmo
concluye con un antropomorfismo en el que las mieses de los valles “aclaman” y
“cantan” agradecidas por tanto regalo del cielo.
REFLEXIÓN.
¿Vivo mi vida como un regalo de Dios? ¿Encuentro a Dios en
todos los momentos y facetas de mi vida?
¿Siento que Dios escucha mis súplicas aunque no siempre las vea
cumplidas? ¿Siento en mí con alegría el perdón de Dios, su misericordia para
con mis fallos? La fe, la vocación
religiosa, el servicio a los mayores... ¿son para mí signos de la presencia de
Dios en mi vida? ¿Cuáles son los signos
que descubro de que Dios está conmigo aquí y ahora? ¿Llena el Señor la plenitud del espacio y del
tiempo en que vivo? Lo que hago: ¿lo
vivo como algo sólo personal; también de
-----------------TALITHAQUMI------------------
Zaragoza, septiembre 2002