THALITHAQUMI

 

REFLEXION

 

SALMO 64

 

2                 Oh, Dios, tú mereces un himno en Sión,

y a ti se te cumplen los votos,

3                          porque tú escuchas las súplicas.

 

A ti acude todo mortal

4                          causa de sus culpas;

nuestros delitos nos abruman,

pero tú los perdonas.

5                 Dichoso el que tú eliges y acercas,

para que viva en tus atrios:

que nos saciemos de los bienes de tu casa,

de los dones sagrados de tu templo.

 

6                 Con portentos de justicia nos respondes,

Dios salvador nuestro;

tú, esperanza del confín de la tierra

y del océano remoto;

7                 tú que afianzas los montes con tu fuerza,

ceñido de poder;

8                 tú que reprimes el estruendo del mar,

el estruendo de las olas

y el tumulto de los pueblos.

9                 Los habitantes del extremo del orbe

se sobrecogen ante tus signos,

y a las puertas de la aurora y del ocaso

las llenas de júbilo.

 

10               Tú cuidas de la tierra, la riegas

y la enriqueces sin medida;

la acequia de Dios va llena de agua,

preparas los trigales

11               riegas los surcos, igualas los terrones,

tu llovizna los deja mullidos,

bendices sus brotes;

12               coronas el año con tus bienes,

tus carriles rezuman abundancia;

13               rezuman los pastos del páramo

y las colinas se orlan de alegría;

14               las praderas se cubren de rebaños,

y los valles se visten de mieses

que aclaman y cantan.

 

 

 

 

LOS SALMOS

                + Respuesta del hombre a Dios (oración). Dios ha hablado antes.

+ Presuponen la fe, una experiencia religiosa anterior que exige respuesta.

                + Dios lo inspira. Movimiento DIOS-hombre-DIOS.

 

                + Según la experiencia y el momento, así es el salmo:

·        de alabanza   (hombre admirado)

·        de acción de gracias   (hombre agradecido)

·        penitencial   (hombre arrepentido)

 

SALMO  64

 

        Salmo descriptivo, de admiración, de alabanza.

        El salmista se admira por la acción de Dios en un triple escenario:

                + En el templo (v. 2-5)

                + En las obras de la naturaleza  (v. 6-9)

                + En el ciclo agrícola  (v. 10-14)

 

        2-5.

Sión = Jerusalén = Templo. Dios, merecedor de un  himno agradecido porque:

-         escuchas las súplicas

-         perdonas los delitos que nos abruman  (v. 2-4).

Consecuencia:  allí se entonan himnos y se cumplen los votos  (v. 2).

Proximidad de la casa de Dios = proximidad de Dios.

        Vivir cerca de Dios nos sacia de sus bienes y de sus dones sagrados: escucha de las súplicas y perdón de los pecados (v.5).

 

        6-9

El verso 6 hace referencia todavía al favor que Dios hace al pueblo escogido.

En los versos siguientes, la acción de Dios se extiende a todo el universo.

        Portentos de justicia = acciones de amor y de perdón  (v.6).

“Confín de la tierra” y “océano remoto”  (v. 6 b), refieren al binomio tierra – agua:   la totalidad del planeta (plenitud de espacio).  “Las puertas de la aurora y del  ocaso” (v.9 b) refieren al binomio día – noche (plenitud del tiempo).  La acción divina alcanza la plenitud del espacio y del tiempo.  Las acciones de Dios son reconocidas por la plenitud de los pueblos (“los habitantes del extremo del orbe”  v.9 a).

 

10-14

Entre los signos de Dios, se encuentra el ciclo agrícola.  La tierra se abre para recibir la lluvia como don de Dios. Verbos: cuidas, riegas, enriqueces... la tierra.

El verso 11 emplea la imagen de un Dios agricultor, que trabaja los surcos y los terrones.

A partir del v. 12, se narra la abundancia de las cosechas, fruto de la bendición de Dios.

“Se orlan”, “se cubren”, “se visten” son un canto a la belleza que la acción de Dios ha producido en la tierra (v. 13b-14)

El salmo concluye con un antropomorfismo en el que las mieses de los valles “aclaman” y “cantan” agradecidas por tanto regalo del cielo.

 

REFLEXIÓN.

          ¿Vivo mi vida como un regalo de Dios? ¿Encuentro a Dios en todos los momentos y facetas de mi vida?  ¿Siento que Dios escucha mis súplicas aunque no siempre las vea cumplidas? ¿Siento en mí con alegría el perdón de Dios, su misericordia para con mis fallos?  La fe, la vocación religiosa, el servicio a los mayores... ¿son para mí signos de la presencia de Dios en mi vida?  ¿Cuáles son los signos que descubro de que Dios está conmigo aquí y ahora?  ¿Llena el Señor la plenitud del espacio y del tiempo en que vivo?  Lo que hago: ¿lo vivo como algo sólo personal; también de la Comunidad; o siento que es el Señor quien actúa a través nuestro y que estamos colaborando con Él?  ¿Cómo muestro a Dios mi agradecimiento por su acción en mi vida?

 

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                                               -----------------TALITHAQUMI------------------

Zaragoza, septiembre 2002